Humedad

Humedal, 2025.

Humedad

Una inteligencia perdida en un entorno. Algo curioso que está explorando un lugar. Su vista busca el cielo, quiere ubicarse con las estrellas, luego se distrae y sólo está ahí. Puede ver cosas que a lo mejor nosotros no podríamos percibir. Se entretiene observándolas. Juegos en el entorno, visión ultravioleta. 

Mónica Delori

Humedad parte de distintas visitas que la artista realizó a un humedal muy importante para Norteamérica, al que no se le da la relevancia necesaria. Un lugar que recibe la migración de aves y humanos, pero que en su uso pesa más la idea de progreso que la de cuidado. Un progreso que destruye, que acaba con el subsuelo y contamina sin considerar la biodiversidad del lugar. Las capas de tierra están desapareciendo, convirtiéndose poco a poco en un baldío en medio de la nada. 

En un intento por dejar de aproximarse al humedal como un territorio que sirve para la crueldad y la extracción de recursos, la muestra intenta aproximarse a él desde una percepción que rompe la línea de observación-extracción-consumo, para especular una relación desde otros sentidos, relaciones e incorporaciones. No el sensorium ligado al capital, sino otros recorridos tanto propioceptivos como temporales. 

El antropólogo británico Tim Ingold, en su crítica a las aproximaciones humanistas al paisaje sonoro, teoriza sobre el tiempo atmosférico, el cual que resuena con las piezas en esta exposición: 

Cuando estamos —como suele decirse— ‘a la intemperie’, el tiempo atmosférico no es un mero espejismo o una ensoñación. Por el contrario, es fundamental para la percepción. No es aquello que percibimos sino aquello en lo que percibimos. No tocamos el viento, sino que tocamos en él; no vemos el sol, sino que vemos en él; no oímos la lluvia, sino que oímos en ella. Así, el viento, el sol y la lluvia, experimentados respectivamente como sensación, luz y sonido, posibilitan nuestras capacidades de tocar, ver y oír*.

Así como señala Ingold, Humedad se posiciona desde aquello en lo que percibimos para dejar de aproximarnos al territorio sólo desde lo que nos causa placer o displacer o podemos tomar de él. Cada pieza ensaya series de sensibilidades que posibilitan líneas de fuga hacia otros modos de relacionarnos con el entorno. Pero, como mencionó el curador y escritor Guillermo Canek García en la presentación de su libro Gran pie podrido. El lugar de la [herida] (Inga books, 2025) que versa sobre el Valle del Mezquital: “no se trata de un intento por reencantar la naturaleza, sino de desencantar lo moderno”, de renunciar a ese progreso basado en el individualismo oculocentrista  y la seducción que arrasa con todo a favor de la producción de una imagen insostenible y un bienestar individual. 

La exposición moviliza una erótica que lejos de seducir y consumir, pasa por un desencantarse juntos de lo que no hace sentido, en tono vitalista. 

*Tim Ingold. Contra el paisaje sonoro. Cuatro críticas. Trad. Círculo contra el soundscape. México, Tumbalacasa ediciones, 2025. 

—Sandra Sánchez

ente
Vista de instalación.
Tierra
cryptobro
Húmedx es un zine especulativo que parte de nuestro acercamiento a la Laguna. Revela un misterio a través de imágenes, visualizaciones de sonido y textos pensados en las diferentes vidas que la habitan.

Esta instalación fue inspirada en la belleza y complejidad de un ecosistema vulnerable cercano al lugar donde nací. Fue producida con el apoyo de Línea A en la ciudad de Durango, México. Gracias especiales a Adriana Torres, Sandra Sánchez y Luis Leonardo Ortega por hacerla posible.